jueves, 22 de enero de 2015

El Shock de CharlieHebdo

Mucho se ha escrito y dibujado sobre el asesinato de 12 personas, periodistas y dibujantes, por parte de la banda armada del ejercito islámico, pero lo que resulta innegable, es el shock que ha producido en la sociedad, la francesa en particular y la europea en general. Me he preguntado el motivo de este shock, más allá de lo evidente. En un principio, parece que el echo de coartar la libertad a través del asesinato de sus autores es la causa de este shock social, el modo en que se produce, y sobre todo la cercanía con la que ocurre. Aunque las cifras son anualmente menores, también tenemos que recordar que en otros países el asesinato de periodistas se ha vuelto una costumbre, en Mexico por ejemplo, en los últimos 10 años llevan ya más de 80 periodistas asesinados, también en Honduras o de forma más cercana, en Oriente próximo, el goteo de muertos es incesante. Parece que la diferencia radica más en el concepto del asesinato que en el echo, porque no nos produce un shock la situación Mexicana, con los recientes asesinatos de Iguala. Quizá por el echo de parecer lejanos, o quizá porque sabemos que estos se hacen por dinero, y que, en cambio, el Ejercito Islámico asesina para acallar las voces progresistas, sin otro motivo que su supuesto orgullo herido. Debemos de ser conscientes, que estos vientos de guerra han sido particularmente agitados desde Europa, con una única y intención de acceder a los recursos energéticos de los países árabes vecinos, desde Libia a Siria. Apoyando a facciones islámicas que han contribuido al auge de estos movimientos, y que son la antesala de movimientos similares en Europa, que ahora se llaman islamófobos, pero que son el viejo racismo con el que se levantaron los muros de Auschwitz. Y es que, Charlie Hebdo fue siempre un ejercicio crítico nacido en Mayo del 68, y ver a todos esos líderes europeos, agarrados de la mano, es un ejercicio de cinismo que remata el trágico acontecimiento. Pero no nos engañemos, este shock, no solo va ha servir para ideas negativas, lejos de ello, es un nuevo aliciente que se suma al shock de la crisis, y que nos recuerda a los ciudadanos que no debemos de aplicar la auto censura, que no debemos de callar, y que se empleé unos métodos u otros, la conciencia global está despertando y no podrá callarse ni con las balas ni con las plumas.







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