lunes, 15 de septiembre de 2014

Derek Kinzett, Wire Sculpture

Desde el triunfo de los "istmos" y la consagración del ecléctico arte moderno y contemporáneo, el clasicismo ha sobrevivido enfocándose a la fantasía, desde los inicios de la ciencia ficción o el romanticismo mágico, esta disciplina ha ido ganando terreno entre el público popular, a la vez que el arte consagrado, ha pendido en cierto modo, el pulso en la calle. Uno de esos artistas que va de boca en boca (o de mail en mail) es Derek Kinzett, un inglés que transporta en mundo de fantasía y duendes a esculturas realizadas con alambre. Debo reconocer que resulta atractiva la visión aérea que trasmite, sobre todo con la luz, en espacios cerrados. Aunque no me gusta demasiado sus esculturas, me resultan poco atractivas en general, sin contenido, y con la obviedad de utilizar un material ligero para representar la ligereza de las "hadas". en fin, tendría mucho más significado si esculpiese, por ejemplo, un tanque, donde el contraste sería evidente, y podría establecer una metáfora entre la ligereza con la que se toma hoy en día, el turbio de las "pequeñas" guerras. De cualquier forma, esta es su propuesta.


Publicar un comentario